Mi obra se desarrolla dentro del lenguaje abstracto, explorando el diálogo entre color, textura y materia.
Trabajo combinando diferentes materiales y granulometrías que generan volumen, movimiento y profundidad. Muchas veces incorporo materiales de la construcción —pastas, arenas, ripios o pintura asfáltica— creando superficies ricas en textura y expresividad.
Cada obra nace a partir de una idea generadora: un paisaje, una emoción, un recuerdo o un momento particular. A partir de allí comienza un proceso intuitivo donde las capas y la interacción entre los materiales revelan una composición única e irrepetible.
Mi obra se construye a partir de un proceso experimental donde la materia tiene un rol central.
Trabajo con acrílicos, pintura asfáltica, arenas, tintas y otros materiales que generan superficies ricas en textura.
A través de capas, gestos y tiempos de secado, los materiales reaccionan entre sí creando composiciones que evocan paisajes, territorios y procesos naturales.
Cada obra se desarrolla a través de superposiciones y transformaciones de la materia, donde el gesto y el tiempo de trabajo van construyendo lentamente la imagen.
El uso de materiales diversos permite que la pintura evolucione de forma orgánica.
Capas, raspados, veladuras y reacciones entre medios crean superficies que recuerdan formaciones minerales, costas erosionadas o paisajes vistos desde la distancia.
Cada obra se construye lentamente, permitiendo que el tiempo, el gesto y la materia dialoguen entre sí.
Algunas obras, por su composición y comportamiento visual, encuentran una nueva forma de expresión en el soporte textil.
A partir de estas pinturas, el lenguaje se expande: fragmentos de obra se transforman en piezas que habitan lo cotidiano.
No se trata de una reproducción literal, sino de una transformación donde la materia y el color adquieren otra escala.
Cada pieza conserva la identidad de la obra original, en un nuevo contexto.
No todas las obras se trasladan: solo aquellas que, en ese proceso, conservan su fuerza visual.
Cada obra puede convertirse también en un proceso compartido.
A partir de una conversación inicial, desarrollo piezas únicas que conservan mi lenguaje pictórico y se integran con el ambiente, la escala y la atmósfera del espacio donde serán habitadas.
El trabajo se realiza de manera artesanal, respetando los tiempos del proceso y la exploración de la materia.
Si tenés una idea, un espacio específico o simplemente el deseo de incorporar una obra original, podés escribirme y lo conversamos.